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Chapa del AzuteroChapa del BerrugónChapa del BoticarioChapa del CipotegatoChapa de la ForanaChapa del ForanoChapa del MoricoChapa de la PilaraChapa del ToreroChapa del TragachicosChapa del TuertoChapaRobaculerosChapaCigarreraChapaPayasoChapaDiablo

Pack de Chapas

7.50 €

¡Somos un equipo!… ahora ya puedes coleccionar a todos nuestros personajes en chapa. Disfruta llevando en tu mochila, camiseta, sudadera, etc. al Morico sonriente, al Tragachicos a punto de comerse a alguien, al Cipotegato esquivando un tomate y muchos más.

Chapas de 5 cm diseñadas en bonitos colores y con la caricatura del personaje de Zagazudos.

Se venden en pack de 5 chapas. Para comprar más siempre debes seleccionar packs de 5 chapas y añadir al carrito todos los packs de 5 chapas que quieras.

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El Azutero: El más joven de los cabezudos en incorporarse a la Comparsa representa a Pedro Nadal y Auré, más conocido como el Royo del Rabal. Fue considerado como el más importante cantador de jota en su época. Y ataviado con el típico traje de jotero hace las delicias de los más pequeños.

El Berrugón: Se trata de uno de los cabezudos más antiguos y fundadores de la Comparsa. Representa al poder público de la ciudad en la figura de un antiguo corregidor, predecesor de los actuales concejales. Ataviado con ropaje a la moda del siglo XVIII, luce casaca y calzón de terciopelo marrón y sombrero de tres picos. El nombre le viene de la verruga que le caracteriza.

El Boticario: De origen incierto, este cabezudo parece representar a Tomás Bayod un farmacéutico que tenía su botica en la esquina de la calle Alfonso. Destacan sus prominentes orejas y sus pobladas y largas patillas; y junto con la vestimenta, un batín de cuadros y un bonete cilíndrico de color azul, le dan ese aire tranquilo y bonachón.

El Cipotegato: Símbolo cultural de Tarazona y Aragón, representa a un personaje tradicionalmente vinculado con los niños a los que perseguía con el fin de despejar el camino, como hacen nuestros queridos cabezudos en sus Comparsas. Con su cara cubierta por una capucha y esquivando los tomatazos de los presentes se abre paso entre la multitud.

La Forana: Es la pareja del Forano desde 1916 aunque se dice que en su origen era la “Teresa Panza” de los antiguos cabezudos. Su es la imagen de una mujer aragonesa, vestida de baturra, aunque no es una mujer muy bonita. Durante mucho tiempo fue la única mujer de los cabezudos hasta la llegada de la Pilara.

El Forano: El Forano representa la imagen de un hombre de algún lugar de Aragón que viene a las fiestas de la gran ciudad. Otras versiones también dicen que es un conductor de un carruaje antiguo, por eso los canticos también se le dice “el cochero”. Va vestido con pantalón y chaqueta de pana negros, camisa blanca y sombrero de copa.

El Morico: Vestido de jockey el origen de este cabezudo es, al parecer, un mozo de cuadra que se trajo desde Cuba un noble zaragozano, el Conde la Viñaza. Esta figura de tez morena se incorporó al grupo de cabezudos a principios del siglo XIX, desde entonces es uno de los preferidos de los niños. Los chavales le entonan una de las coplas más populares de las que acompañan a las figuras de la comparsa de cabezudos.

La Pilara: Es el único de los cabezudos de la comparsa de Zaragoza que nació en vida de la persona a la que representa. El 10 de octubre de 1982 Pilar Lahuerta, cantante y humorista del famoso Teatro – Salón Oasis en el que actuó durante años con su compañero Susepet, asistió al bautizo de su propio cabezudo. Desde entonces La Pilara representa al pueblo de Zaragoza, con su vestido inspirado en el mundo del cabaret, su diadema y sus plumas, da un toque de glamour a los cabezudos de la capital aragonesa.

El Torero: Este Cabezudo representa a un torero del siglo XVIII. Ataviado con su sombrero de dos picos o bicornio y su traje goyesco de chaquetilla con hombreras, bordados y borlas; fajín abotonado y corbatín rosa que le dan un aire arrogante y de porte taurino que le hacen ser objeto de las burlas de los zagales.

El Tragachicos: El Tragachicos es un gigante de hermosa hechura; devorador de la pequeñez, espanto de las viejas, sorpresa de los forasteros y admiración de cuantos lo ven por primera vez. Es, sin duda, un elemento antiguo y tradicional de animación que existía en Zaragoza y que fue conocido por ese nombre y por el de Tragantúa.

El Tuerto: Conocido es este cabezudo por su fama de mal genio y varios son los personajes que se vinculan con él, desde “El Napoleón” hasta un tal Melendo, médico de profesión. Es uno de los fundadores de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos de Zaragoza, y por lo tanto de los más antiguos.

El Robaculeros:Este Cabezudo representaba originariamente al personaje de Sancho Panza, el escudero de Don Quijote.  Aunque también se le conoce, más recientemente por Don Juan Pirulí. Se dice que debe su actual nombre a que antaño las madres atemorizaban a sus hijos con este personaje, que representaba a un hombre aficionado a birlar los remiendos de los calzones  para dejar a la gente con el trasero al aire.

La Cigarrera:Esta zaragozana fue la última cigarrera del Tubo, el barrio más “castizo” de la ciudad. Se homenajea de esta manera al Tubo antiguo, una de las zonas típicas  y de ocio de la ciudad. Sentada en la calle los Mártires, vendiendo tabaco es donde pasó Serafina toda su vida, desde los años 60 cuando comenzó a trabajar.

El Payaso:Uno de los cabezudos más populares en las comparsas de barrios y pueblos. Este personaje caracteriza a estos maravillosos personajes que siempre han hecho sonreír y disfrutar a los más pequeños con sus juegos y bromas. Su vestuario colorido y el maquillaje que adorna su cara identifican a este cabezudo tan querido.

El Diablo:Aunque en principio puede asustar por su aspecto, debajo de sus cuernos y de su barba se esconde un cabezudo amable y bonachón. El Diablo es uno de los cabezudos que suele formar parte de las comparsas de todas las poblaciones y barrios y es de los más rápidos que podemos encontrar. Así que no te descuides pues te alcanzará con su látigo.

 

Desarrollo emocional, imaginación y creatividad, afectividad, convivencia y juego simbólico.

Chapas de 5 cm diseñadas en bonitos colores y con la caricatura del personaje de Zagazudos.

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